jueves, 24 de mayo de 2012

La falsedad del Libro de Mormón


El pasado día 21 de abril en el programa "Conoce las sectas", de Radio María España, se habló de algunas de las falsedades y mentiras, así como de la historia y confección del libro principal de la secta de los mormones, El Libro de Mormón. Remitimos a dicho programa, del que entresacamos algunos comentarios realizados por su director, Vicente Jara.

Empecemos con algunas palabras de un cualificado mormón: "El Libro de Mormón y Doctrina y Convenios dan testimonio el uno del otro. No se puede creer uno y no el otro". "Excluyendo los testigos del Libro de Mormón, Doctrina y Convenios es de lejos el mayor testimonio externo y las pruebas que tenemos de parte del Señor que El Libro de Mormón es verdadero". "El Libro de Mormón es la palabra de Dios".

"No estamos obligados a demostrar que el Libro de Mormón es verdadero o es un registro auténtico a través de evidencias externas, aunque hay muchas. Nunca ha sido el caso, ni es ahora, que los estudios de las enseñanzas demostraran que el Libro de Mormón es verdadero o falso. El origen, la preparación, traducción y verificación de la veracidad del Libro de Mormón han sido retenidos en las manos del Señor y el Señor no comete errores. Usted puede estar seguro de eso". Palabras de Ezra Taft Benson (13º presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, mormones, hasta el año 1994, fecha de su fallecimiento).

Veamos también estas otras, citadas por Jeffrey R. Holland, del Quorum de las Doce, de la misma secta de los mormones: "Sí, el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión-la piedra angular de nuestro testimonio, la piedra angular de nuestra doctrina, y la clave en el testimonio de nuestro Señor y Salvador" (A Witness and a Warning, Salt Lake City: Deseret Book Co., 1988, p. 19).

Finalmente veamos algunas de dichas verdades citadas en el extravagante libro mormón:

-El Libro de Mormón habla de plantas, animales, técnicas metalúrgicas, etc., que no existían en la época en la que se dice que vivieron esos pueblos. Veamos algunos ejemplos:

-Así el maíz y la cebada, que aparece citada varias veces en el Libro de Mormón, veamos así Libro de Mosiah 7,22, que dice “nosotros actualmente pagamos tributos al rey de los lamanitas [los lamanitas son una parte del pueblo que los mormones creen que fueron a América en el siglo VII a. C. El otro son los nefitas, o sea, que estamos en esta época según el autor que escribe] este tributo equivale a la mitad de nuestro maíz y de nuestra cebada”. Sin embargo, lo que los mormones no parecen saber es que esas plantas fueron llevadas por los europeos en el siglo XV a América.

-1 Nefi 18, 25: “Y ocurrió que encontramos en la tierra de promisión, mientas viajábamos por el desierto, que había animales de toda especie en los bosques; tanto la vaca como el buey, y el asno, y el caballo, y la cabra, y la cabra montés”. Y dice el libro de Enós 1,21: “Y aconteció que el pueblo de Nefi [el pueblo de Nefi dicen los mormones que salió en el siglo VI a. C. de Palestina, y marchó a América, de lo que no existe evidencia científica ninguna. Además, estos relatos, dicen en la secta mormona, son del siglo V a. C el de 1 Nefi, y este de Enós del siglo V a. C.] cultivó la tierra, y produjo toda clase de granos y de frutos, y crió rebaños de reses, y manadas de toda clase de ganado, y cabras y cabras monteses, y también muchos caballos”.

-Dice su libro de Alma, 18, 10-12: “Y cuando oyó el rey Lamoni que Ammón estaba preparando sus caballos y sus carros…” y dos versículos más tarde, sigue diciendo: “Y aconteció que cuando hubo alistado los caballos y los carros…”

Y sin embargo la verdad es otra: no había aún estos animales en esa época en el continente americano. No había caballos, los llevaron los españoles tras Colón, en el siglo XV, igual que el asno o el burro, las vacas, las reses, y lo mismo sobre las cabras y cabras monteses. Los españoles fueron quienes las llevaron a América.

Veamos algunos pasajes más donde se demuestra el engaño del Libro de Mormón:

-Libro de Éter 9, 18-19 [que cuenta, según dicen los mormones, cosas ocurridas en torno al siglo IV de nuestra era]: “Y también todo género de ganado, de bueyes, y vacas, y de ovejas, y de cerdos, y de cabras, y también muchas otras clases de animales que eran útiles para el sustento del hombre. Y también caballos y asnos, y había elefantes y currelomes y cumomes, todos los cuales eran útiles para el hombre, y más particularmente los elefantes y currelomes y cumomes”.

Como se puede ver el listado es enorme: bueyes, vacas, ovejas, cerdos y cabras: exacto, todos ellos animales que no había en esta época, todos ellos llevados a América por los europeos a partir del siglo XV. Y luego cita los caballos y los asnos; lo mismo. Y además, elefantes, por si no hubiera ya sobradas incongruencias. Y para incidir en la farsa, animales como los currelomes (sic!) y los cumomes (sic!), que sin duda son especies gemelas a los unicornios, los centauros, los pegasos y los guanaminos, todos ellos provenientes de la enferma cabeza de un inventor de novelas fantásticas, o de un aprovechado caradura y farsante que se atreve a decir que esto es un libro sagrado y divino, verdadera historia del continente americano.

Cerramos esta lista, por no ser extensos, con un par de citas de dicho libro, "piedra angular y clave" de la secta mormona, sobre dos técnicas metalúrgicas que tampoco existían en dichas épocas en América:

-Así se puede decir del acero. Dice el libro de Éter 7,9: “y fue a la colina y fundió mineral de la colina, e hizo espadas de acero”.

-O el cemento, y citamos Helamán 3, 11: “Y así habilitaron a la gente de la tierra del norte para que edificasen muchas ciudades, tanto de madera como de cemento”.

Fuente: Conoce las sectas / Infories

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